Provita ONG e Iniciativa Cardenalito continúan la exploración de localidades para potenciales reintroducciones de esta especie en peligro crítico de extinción.
[Caracas, Venezuela] — En el occidente de Venezuela, nuestro equipo trabajó junto a comunidades locales para comprender las amenazas que enfrenta el hábitat del cardenalito (Spinus cucullatus) y explorar oportunidades para su conservación.
El estudio, desarrollado con el apoyo de Van Tienhoven Foundation, combinó entrevistas a miembros de la comunidad, recorridos de campo y evaluaciones de los sistemas agroproductivos locales, en una localidad donde se conoce la presencia de una población silvestre de cardenalitos. Investigaciones realizadas desde 2024 han permitido profundizar en aspectos de su ecología, hábitat y reproducción, mientras que este nuevo trabajo buscó comprender las dinámicas de uso del territorio por los locales y las posibles amenazas para la especie.
La expansión agrícola, un desafío para el hábitat
Uno de los principales hallazgos fue la presión que ejerce la expansión de la frontera agrícola sobre los bosques de la localidad. Cada uno de los 14 núcleos productores activos deforesta anualmente entre 1 y 3 hectáreas de bosque primario mediante prácticas de tala y quema. Esto representa una tasa estimada de entre 14 a 42 hectáreas de deforestación al año, solamente en los alrededores de esta comunidad.
La pérdida de cobertura boscosa puede fragmentar el paisaje y reducir la disponibilidad de recursos alimenticios, refugios y zonas de anidación para numerosas especies de aves, incluido el Cardenalito.
Sin embargo, el estudio también identificó una oportunidad, los productores manifestaron interés en avanzar hacia el cultivo de café como una alternativa productiva de largo plazo. El café bajo sombra, manejado mediante sistemas agroforestales amigables con el ambiente, puede contribuir a mantener elementos de la estructura del bosque y favorecer la conectividad del paisaje.
Para apoyar esta transición, el equipo desarrolló capacitaciones en prácticas agroecológicas y sistemas agroforestales sostenibles, además de entregar bioinsumos para atender problemas como la broca y la roya del café. Estas acciones buscan mejorar el rendimiento de las parcelas existentes y reducir la necesidad de abrir nuevas áreas de cultivo sobre los bosques remanentes.
Un bosque que sostiene vida y cultura
La investigación también permitió conocer la estrecha relación de la comunidad con los recursos naturales de su territorio. El 67 % de las personas entrevistadas reportó utilizar recursos del bosque, principalmente leña, frutos, plantas medicinales, materiales para la construcción y elementos destinados a la elaboración de artesanías.
Por otro lado, a pesar de que en los hallazgos no se reportó cacería directa de las aves con fines alimenticios, algunos datos recopilados,mediante observaciones realizadas durante el trabajo de campo, evidenciaron el uso cultural de plumas de distintas especies para la elaboración de vestimentas y artesanías.
Estos resultados impulsan el compromiso de seguir trabajando junto con las comunidades, para comprender sus prácticas culturales y acompañarlas en la búsqueda conjunta de nuevas alternativas que impulsen su economía y calidad de vida, sin involucrar directamente a especies amenazadas, como el Cardenalito.
El valor cultural de las aves abre una oportunidad para la conservación
Frente a los desafíos identificados, encontramos una fortaleza particularmente valiosa: la profunda conexión cultural de la comunidad con las aves.
Aunque parte del conocimiento tradicional se ha visto afectado por procesos de transculturación, el 59 % de las personas entrevistadas continúa reconociendo determinadas especies como “aves sagradas” o protectoras. Además, el 92 % manifestó estar de acuerdo con la importancia de conservar las aves, mientras que el 66 % expresó preocupación por la disminución de algunas especies.
“Conservar al cardenalito no significa únicamente proteger a una especie en peligro crítico de extinción. También implica proteger los bosques, fortalecer los medios de vida y reconocer los conocimientos y valores de las comunidades que habitan estos territorios”, señala Lisandro Morán, líder del equipo de investigación.
Proteger una población silvestre y su hábitat
La zona conserva condiciones mínimas esenciales para el sostenimiento de la especie, por lo que los investigadores recomiendan priorizar el fortalecimiento de las acciones de conservación, sensibilización y protección de esta población silvestre.
Los hallazgos demuestran que la conservación del cardenalito requiere estrategias que vayan más allá de la protección directa del ave. Reducir la presión sobre los bosques, fortalecer sistemas agroforestales, mejorar la productividad de las parcelas existentes y promover la participación de las nuevas generaciones son algunas de las acciones identificadas como prioritarias.
En este sentido, nuestros especialistas proponen continuar el monitoreo de la población, fortalecer la capacitación comunitaria, promover alternativas sostenibles para el uso cultural de plumas y desarrollar iniciativas de participación de jóvenes en el seguimiento de la especie.